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30 de marzo de 2016

El problema de extender la democracia a la ciencia



En una sociedad avanzada una de las mayores tergiversaciones posibles consiste en decidir de manera democrática sobre asuntos científicos, como si la realidad dependiera de alguna manera del número de votos. 

Y el ejemplo más claro es Suiza, un país en donde se pregunta de manera muy frecuente a los ciudadanos acerca de las más variadas cuestiones, algunas de ellas con un claro componente científico.

Así en el año 2009 dos tercios de los suizos respaldaron en referéndum la inclusión de las “medicinas” alternativas y complementarias en la lista constitucional de los servicios de salud pagados por el estado. Como resultado de esta votación, estos tratamientos quedaron cubiertos por un seguro básico obligatorio como parte del período de prueba de seis años durante el cual se examinaría su eficacia. Menos mal que los helvéticos no votaron a favor de los exorcismos como tratamiento psiquiátrico o la danza de la lluvia para gestionar los recursos hídricos del país, porque entonces también habrían sido incluidos en los presupuestos del estado. 

Pues bien, tras este más que prescindible periodo de estudio el ministerio de sanidad suizo ha llegado a la conclusión de que es imposible verificar la eficacia de estas “terapias". Y en lugar de hacer caso a la evidencia científica ha decidido, en lo que únicamente se puede considerar un acto de irracionalidad y cobardía política, seguir permitiendo el reembolso de los costes de tratamiento por el seguro médico obligatorio, a condición de que estas “medicinas” sean administradas por los profesionales médicos certificados, en lugar de realizar una campaña informativa entre la población en donde se expongan claramente los hechos y datos científicos que indican que esta amalgama de “terapias” no son más que una mezcla de superstición, derroche de dinero público y una estafa manifiesta.


Así que en el país helvético se seguirá financiando con dinero público la homeopatía, la medicina holística, la medicina herbaria, la acupuntura y la medicina tradicional china como si sirvieran para algo más que como efecto placebo. ¡Y viva la democracia científica y sanitaria!

4 comentarios:

  1. Una vez en una conferencia de unos colegas de antropología expuse la anécdota siguiente que me ocurrió con anterioridad a esa reunión; nos reímos un rato largo todos, pero claro, nosotros ya sabíamos el postulado.

    Una señora, una vez conversando, me comentaba que ella era muy devota de tal virgen del carmen y que siempre llevaba un escapulario colgado del cuello. Sacándoselo de entre los senos, por donde pasaba, me lo mostró (calentito digo yo) para que pudiera apreciar, no sólo el arranque de los mismos, cómo era y de qué estaba hecho. Entre sus muchas bondades que le achacaba desde que lo llevaba puesto es que muchos de sus males se le habían pasado y que desde entonces tenía mucha suerte; incluso, según ella, le daba demasiada suerte, más de la que esperaba. Toda una serie de virtudes me relató que incluso llegó a decirme que me lo comprara en tal convento y que lo llevase a bendecir en tal parroquia anexa al mismo.
    Estuvo mucho tiempo así y lo que más le gustaba de ello era la suerte que tenía desde entonces, algo que había apreciado y percibido con mucha atención desde entonces y que sólo podía emanar de ahí. Aunque también me contó que ahora estaba en el paro pero que eso era por otro motivo y que tenía intención de acercarse a una romería a la que iba todos los años ya cuando joven con su madre y a la que estaba comprometida (¿Y digo yo si la/el ídolo protagonista de la romería no le hizo en su momento a ésta alguna recíproca promesa en señal de amistad por el tiempo dedicado?)

    El caso es que después de tanto hablar y contarme tanto sólo se me ocurrió decirle que yo gozaba de toda esa misma suerte y que sin tener el escapulario todo en mi vida me funcionaba muy bien y que no necesitaba de ello.

    Se quedó extrañada y desconcertada, pensando sobre el porqué muchas personas tenemos lo que somos e igualmente (o más) felices sin necesidad de amuleto alguno o creencias.

    Se despidió invitándome a visitarla una tarde más tranquila dónde me pondría al corriente de sus logros gracias a sus creencias. Supongo que deseaba recalcar en su apostolado. Nunca fui a esa cita.
    Tiempo después una tarde de verano cerca del mar la atropellaron al cruzar la avenida que da acceso a la playa y falleció...
    Me quedó al duda si llevaba el escapulario aquel o por el contrario se lo retiraba cuando iba a tomar el sol...

    Pues eso; como las pulseras

    [Aunque aquí, en este gobierno, nada es de extrañar teniendo en cuenta que hay un ministro en funciones que tiene un ángel en funciones que le aparca...las funciones del coche]

    Los lobys de esta empresas son tan poderosos repartiendo dinero que algún día se conocerán los sobornos a muchos ignorantes metidos a políticos y saldrá por fin el origen de todo este chollo macanudo que se han montado. Es cierto que hay quién dice que aquello que no mata (a primera vista) tampoco daña y por eso hacen lo que hacen e incluyen lo que incluyen es uno de sus argumentos.
    Como lo de entrar en la iglesia porque algún cercano falleció y te dicen que pases que no pasa nada por eso. No se trata de pasar, si no de ser coherente además...Yo si eso ya me voy yendo que ya saludé a sus vivos en el tanatorio, un lugar mucho más neutral...¿Que no pasa nada por entrar? No, si ya sé que no pasa nada...¿Pero que se imaginan estos, qué me va a entrar la inspiración divina en forma de lengua de fuego por el hecho de pasar? Para mí que cuando ven películas de vampiros, se las creen.

    De Suiza no me resulta nada raro el asunto; conozco bien esa sociedad y andan algunos en una especie de babia económica que lo demás les importa poco.
    Saludos

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  2. Llevar la democracia a la ciencia con homeopatía, tan efectiva como llevarla a afganistan con los talibanes

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  3. Entonces, ¿la política cae en el campo de la ciencia o en el de las creencias?
    Porque las dos opciones me asustan.
    Si es una ciencia, por el mismo razonamiento, no se debería dejar su decisión a la democracia.
    Si es una creencia, significa que estamos dejando el gobierno en manos de gumufos.
    Lo que me queda claro es que, cuando se pregunta a la gente sobre temas de veracidad contrastable, a menudo se equivocan. Supongo que debe pasar lo mismo con el resto de las temas.

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  4. Esepé


    Ojalá llegue el momento de que la política se convierta en una parte de la ciencia, en donde las decisiones se tomen en base a hechos y a razonamientos claros y contrastados. Es el equivalente a cuando hace algunos siglos los médicos recetaban según su particular "creencia" u "opinión". El resultado la mayoría de las veces era nefasto para los enfermos en particular y para la sociedad en conjunto. Ahora, que tenemos datos objetivos sabemos lo que hay que hacer cuando un individuo enferma y una epidemia aparece, no necesitamos discutir, votar y elegir el "tratamiento" entre innumerables propuestas, sino que vacunamos, administramos antibióticos y tratamos a los enfermos en los hospitales para reducir el daño particular y también general. Sólo espero que el conocimiento científico llegue a un punto en el cual sepamos objetivamente cual es la mejor solución para el conjunto de ciudadanos sobre cualquier tema. El desconocimiento únicamente lleva a que el primer demagogo, iluminado o encantador de serpientes presente su particular alucinación como la panacea a todos los problemas, pero por lo que hemos avanzado deberíamos saber que sólo el conocimiento científico es capaz de producir soluciones racionales y efectivas para los problemas, lo demás es superstición en mayor o menor medida.

    En resumen no tengas miedo al conocimiento, sino a la ignorancia.

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