Si ya has tratado en tu blog el tema de cualquiera de los artículos que lees aquí, te animo a dejar en la sección de comentarios un enlace o URL que nos lleve hacia él, siempre y cuando no sea para hacer proselitismo de la superstición en cualquiera de sus variantes. Todos ganamos con el intercambio fomentando la discusión racional.

No hay nadie más ignorante e inútil que aquel, que de rodillas y con los ojos cerrados busca una respuesta.


PARA SU INFORMACIÓN: Los ateos no creemos en ninguno de los 2.700 dioses que ha inventado la humanidad, ni tampoco en el diablo, karma, aura, espíritus, alma, fantasmas, apariciones, Espíritu Santo, infierno, cielo, purgatorio, la virgen María, unicornios, duendes, hadas, brujas, vudú, horóscopos, cartomancia, quiromancia, numerología, ni ninguna otra absurdez inventada por ignorantes supersticiosos que no tenga sustento lógico, demostrable, científico ni coherente.

Red Atea

Red de blogs AteosMagufos, Blogs de escepticismo y ciencia

Buscar este blog

Se ha producido un error en este gadget.

24 de septiembre de 2014

Vistiendo a los salvajes desnudos

Pues sí, como si de una novela del siglo XIX se tratara, a día de hoy los pudorosos misioneros adventistas difunden la "palabra" de su señor (diferente por supuesto a la de católicos, anglicanos, ortodoxos, coptos y demás infinidad de sectas cristianas, es que parece que el pobre nazareno no se expresó nada bien y sus seguidores llevan a la greña más de 2.000 largos años por sesudas disquisiciones teológicas ininteligibles para el resto de los mortales) entre las tribus perdidas del Amazonas.


Y siguiendo fielmente la pacata, estrecha y enfermiza mentalidad cristiana, pues quieren que los "salvajes" no vayan por la selva mostrando sus partes pudendas y se cubran adecua y pudorosamente, puesto que parece que eso ofende mucho al diosecillo de los cabreros judíos.

Y además como esas tribus perdidas no han tenido contacto alguno con el hombre "civilizado" pues existe una alta probabilidad que cualquier visitante les contagie una de las miles de enfermedades que hemos ido desarrollando a lo largo de nuestra carrera (in)civilizadora y acaben exterminados por la más mínima gripe o sarampión. Pero claro, si en su agonía abrazaran la sagrada cruz, dejando de lado a sus erróneos dioses, pues no importaría nada (que los designios del señor son inescrutables) porque ya todos sabemos que lo importante no es esta vida, sino alcanzar la dicha eterna tocando la lira en compañía de ángeles, tronos,  serafines, querubines, arcángeles y demás seres alados (y asexuados) que pueblan el aburrido cielo cristiano.



No hay comentarios:

Publicar un comentario