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2 de mayo de 2012

Discriminación religiosa en EEUU


Ya he comentado en diversas entradas del blog que la religión es la forma más eficaz de preservar cualquier comportamiento humano por muy irracional, molesto o dañino que sea ya que la religión y todas sus absurdas facetas están privilegiadamente protegidas en cualquier ordenamiento jurídico. Un nuevo caso de esta absurda prepotencia nos viene (como no) de EEUU, tierra abonada donde germinan con fuerza las mayores locuras e idioteces religiosas.
Nuestro protagonista es el joven Christopher Abbey de 27 años de edad que trabajó durante 6 años en uno de los restaurantes de la cadena norteamericana de comida rápida Taco Bell. Parece ser que cuando se incorporó a la empresa el joven tenía el pelo bastante largo pero con el paso de los años la melena de nuestro protagonista no hizo más que crecer puesto que no se la cortó en ningún momento. Durante sus años del trabajo sus jefes le solicitaron reiteradamente que se cortara el pelo para cumplir con las normas sanitarias del restaurante. El chico informó a sus jefes que no podía cortarse el pelo porque su religión lo prohibía, de tal forma que desde se hizo nazarita a los 15 años había cumplido con el sagrado precepto. Para su información, los naziritas o nazareos son una variante cristiana que apoyada en el antiguo testamento creen al igual que el mítico Sansón que el pelo largo es una señal de identidad religiosa que muestra su devoción por su dios. Así que imaginen la melena de Christopher tras 12 años ininterrumpidos de crecimiento capilar, probablemente parecería uno de esos santones a los que nos tiene acostumbrada la mística India. Al final el joven fue despedido de la cadena de restauración y como se sintió agredido en sus creencias religiosas pues demandó a Taco Bell de tal forma que ahora un juez le ha dado la razón, alegando que se violaron sus derechos constitucionales y religiosos y ha condenado a la cadena a pagarle 27000 dólares más las costas judiciales. Ahora sólo espero con ansiedad y algo de malicia el siguiente caso de discriminación religiosa en EEUU en donde un devoto anacoreta de esos que tiene prohibido por su dios el aseo diario sea despedido de un McDonald o similar. Por supuesto la justicia norteamericana volverá a fallar a su favor y los clientes tendrán que aguantarse y ser atendidos por un hediondo creyente. Misterios de la religión.


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