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4 de marzo de 2011

Michael Schmidt-Salomon y cristianismo


He encontrado una definición perfecta del cristianismo por parte del escritor y filósofo alemán Michael Schmidt-Salomon.  Que la disfruteis

“Los cristianos creen a pesar de Hitler, hambruna y pérdida del cabello, en la omnipresencia de un dios todopoderoso y benévolo. Este dios padece además un extraño trastorno esquizoide de personalidad (trinidad) lo que se manifiesta entre otras cosas, en que tras una pelea con su creación (pecado original) primero destruye el 99,99% de toda vida existente (Diluvio Universal), después deja que un imperio colonial antiguo (los romanos) ejecute una parte de sí mismo (Jesucristo) para reconciliarse consigo mismo y con su creación. En recuerdo a ese absurdo acto psicopatológico de salvación, los cristianos celebran semana tras semana un extraño ritual en el que maestros de ceremonias instruidos al respecto pronuncian misteriosas palabras mágicas. A través de estas palabras, millones de profanas obleas se convierten aparentemente en el cuerpo del salvador ejecutado y son a continuación engullidas por los creyentes. La finalidad de este acto ritual-caníbal es a su vez tan oscuro como el acto mismo: parece ser que a estos comedores del cuerpo de Cristo se les previene con ello de la influencia de Lucifer y de cometer pecados capitales y se les salva a su vez de que tras su muerte terminen miserablemente en un mar de fuego eterno en un infierno imaginario… personalmente opino que el intelecto amenazado de la especie Homo Sapiens ha fabricado toda serie de disparates pero la saga salvadora del cristianismo pone sin duda alguna la guinda al pastel del arsenal casi inagotable de estupideces homínidas.”

1 comentario:

  1. En calidad de amigo de Michael Schmidt-Salomon quisiera añadir que el escribió esta maravillosa y divertida descripción del cristianismo como respuesta a la pregunta si el cristianismo fuera o no la religion más idiota del planeta.
    Además, Michael fue condenado en Alemania según el artículo 166 del código penal alemán (blasfemia) y desde ese día la versión original de este texto genial y divertido no se encuentra más en Internet.
    Parece que hasta en los estados que se consideran "modernos" como Alemania la inquisición y la censura todavía no hayan desaparecido.
    Sinceramente, yo también fue criado en un cole católico. Pero, ya a la edad de 6 años, a veces, empazaba a dudar de que los adultos de entonces fueran quizás locos o idiotas.
    De otro lado, como describe Piaget, la mayoría de los niños desarrollan su pensamiento crítico racionál a partir de los 12 años de edad, mientras que antes simplemente creen en, y absorben, todo lo que los adultos les cuentan, por su deseo de ser aceptados y amados.
    A mi, han intentado de enseñarme esas tonterías, pero nunca las dejé entrar en mi cerebro incondicionalmente, sino mi racionalidad las filtró casi todas. Las pocas tonterías que lograron entrar en mi inconciente en mi niñez, las escupí con asqueo en el marco de mi puberdad.
    Admito que es suerte haber nacido inteligente, mientras que la mayoría de los seres humanos son (para utilizar las palabras de Michael) no "homo sapiens", sino "homo demens".
    Por tanto debemos darnos cuenta de que la estupidez evolutiva es el substrato congénito que permite a las religiones de existir. Si todos los seres humanos fueran como Michael y yo (y vosotros pocos que entendeís este texto), ninguna religión tendría la más minima posibilidad de ser tomada en serio (como Michael dice: la respuesta justa es... carcajadas).
    El más grande problema es, en mi opinión, que los homo demens se reproducen exponencialmente, mientras que los homo sapiens raramente hacen más de 1 o 2 hijos por pareja. Esto se llama cacogenesia.
    Muchos podrían pensar que es dificil trazar una frontera clara entre homo sapiens y homo demens, pero de hecho es más fácil de que uno se pueda imaginar. Un individuo que, en el marco de su pubertad o, a lo más tardar, antes de los 30 años, no haya logrado darse cuenta de que las religiones son cuentos idiotas, son sin duda homo demens. Quien no entiende cosas tan elementales, no puede tener un cerebro estructuralmente capaz de gestionar una posición de poder que implica responsabilidad (ver el libro: "Keine Macht den Doofen", o sea "No damos poder a los idiotas" otro libro de Micheal).
    Yo voy aún más lejos que Michael. Sostengo que no es posible que los homo sapiens tomen el poder y empujen los homo demens a posiciones sumisas (por lo menos, sin poder alguno) mientras que los homo sapiens son una minoría y además se reproduzcan más lentamente de los homo demens.
    La respuesta es: eugenesia voluntaria!
    Invoto a todos los homo sapiens a aparearse solo con otros homo sapiens y a hacer el más grande número de hijos que puedan!
    Yo mismo he hecho tres hijos con una mujer que, aunque Marroquí y criada de manera musulmana, era bastante inteligente para entender que su religión es una tontería. Mis hijos son visiblemente inteligentes y no creen sin más en historietas idiotas.
    Aunque ahora yo me haya vuelto padre soltero y mis hijos me cuesten muchos sacrificios, no me arrepento y digo a todos: los niños dan felicidad! Con mis hijos estoy realizando el "ofrecimiento número 10" de Micheal (lo habría hecho aunque Micheal no existiera, bien entendido, pero me gusta referirme a él por qué escribe muy bien...).
    En una o dos generaciones nosotros, homo sapiens, podríamos llegar a ser la mayoría y así evitar que los homo demens sigan ocupando posiciones de poder y responsabilidad.
    Un abrazo.
    Dr. Massimo Casalegno
    (ex responsable regional Nordrhein-Westphalen de la Unión Internacional de los Ateos y de los Sin Confesión www.ibka.org)

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